La Ciudad palpita una historia en cada esquina y te invita a explorar sus rincones más emblemáticos. Pero más allá de los circuitos turísticos tradicionales, existe un espacio que a menudo pasa desapercibido para los visitantes: la Biblioteca de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires Esteban Echeverría.
Si eres un amante de la cultura o simplemente disfrutas de la belleza arquitectónica, no puedes dejar de visitarla. Ubicada en la planta principal del imponente Palacio Legislativo, en Perú 160, esta biblioteca pública es mucho más que un simple archivo de libros. Es una verdadera obra de arte en sí misma, un santuario del conocimiento que te invita a explorar sus rincones y sumergirte en el pasado y presente de la Ciudad.
Un palacio de inspiración europea y sello argentino
El edificio que alberga esta magnífica biblioteca, declarado Monumento Histórico Nacional en 2011, es obra del arquitecto argentino Héctor Ayerza. Construida entre 1926 y 1931, este edificio fusiona con elegancia elementos del neoclasicismo y el academicismo francés.

Aunque concebido originalmente como sede del Concejo Deliberante, su inspiración en palacios europeos le confirió espacios que evocan la calidez de una residencia privada. La historia de su construcción está meticulosamente documentada en un álbum fotográfico que se conserva en la propia biblioteca, desde la colocación de la piedra fundamental en 1926 hasta su inauguración el 3 de octubre de 1931.
Al ingresar a la Biblioteca Esteban Echeverría, ubicada en el primer piso, la mirada se eleva hacia sus techos altos y se pierde entre las decenas de estanterías que resguardan miles de libros en sus dos plantas. Sin embargo, lo más vistoso es el extraordinario trabajo en madera del ebanista Gabriel Tarris.

La madera de las escaleras, estantes, cajones y puertas son de nogal de Italia, aportando una calidez y sofisticación inigualables. El piso es de roble de Eslavonia, con un diseño que evoca el famoso patrón Versalles. Sorprendentemente, este piso se mantiene en su estado natural, nunca plastificado, conservando su autenticidad y el encanto de lo original.
Otro elemento destacado es una escalera caracol que conduce al segundo piso, recubierta por un tambor con vitraux. También encontramos dos arañas de bronce macizo que dominan el espacio, marcando la simetría perfecta de la sala. Un hogar ficticio de hierro forjado añade un toque decorativo, emulando las bibliotecas de residencias particulares.
Junto a la entrada, se encuentra un cuadro de inmenso valor histórico y artístico, Salida del teatro, del pintor catalán Román Rivera. Esta obra fue un regalo de la Infanta Isabel de Borbón durante su visita a Buenos Aires en el centenario de la Ciudad.
Y si bien la mayoría de los materiales provienen de Europa, hay un elemento que nos conecta con Argentina: una piedra caliza andina en el Salón San Martín, traída de la Cordillera de Los Andes.
Historias entre volúmenes
Con decenas de miles de libros, esta biblioteca pública se especializa en temáticas que son el alma y motor de una ciudad: Derecho, Ciencias Sociales, Historia y Política. Su colección abarca también una vasta gama de publicaciones periódicas, desde antiguos diarios hasta revistas especializadas, que ofrecen una ventana fascinante a la vida cotidiana, los debates públicos y los cambios culturales que marcaron épocas pasadas.
La riqueza de la colección de la Biblioteca no es casualidad; es el resultado de un proceso de adquisición que se inició con la propia fundación del espacio. Gran parte de su acervo inicial se nutrió de donaciones de figuras prominentes de la época y la adquisición de bibliotecas privadas de importantes personalidades de la política y el pensamiento argentino. Este origen le confirió un carácter único y un valor incalculable desde sus primeros días.
Asimismo la Biblioteca posee una importante colección de textos de interés histórico, político y filosófico, y una importante variedad de volúmenes que tratan sobre la Ciudad de Buenos Aires, desde sus orígenes hasta la actualidad.

Además de la impresionante sala de lectura y de referencia, la Biblioteca de la Legislatura es también un centro de preservación del patrimonio. En un sector adjunto, funciona un taller de restauración y conservación de material bibliográfico.
¿Qué más hacer en la Biblioteca?
La Biblioteca de la Legislatura abre sus puertas de lunes a viernes, de 10 a 18 h, para todas aquellas personas ávidas de conocimiento y experiencias auténticas. Más que un mero depósito de libros, esta biblioteca pública es un dinámico centro de actividades.
Aquí, los visitantes pueden aprovechar las PCs de uso público para investigar o conectarse, o incluso explorar la innovadora sala parlante.
Además, para quienes buscan profundizar en algún tema o simplemente requieren orientación, el servicio de asesoramiento permanente está siempre a disposición.

Y lo mejor de todo: la biblioteca ofrece una variada agenda de cursos y talleres gratuitos y abiertos a toda la comunidad, una oportunidad imperdible para aprovechar. En https://cultura.legislatura.gob.ar/ puedes ver la agenda de actividades disponibles.
Además de la Biblioteca, recordá que en la Legislatura funcionan también un museo, una galería de arte y salones, como el Salón Dorado, cuya belleza es imponente y vale la pena incluir en el recorrido.

- Instagram https://www.instagram.com/bibliotecalegislatura/?hl=es
- Horarios de visita: Lunes a Viernes de 10 a 18 h.
- Ubicación: